¿El queso de cabra en una dieta para adelgazar? Pues si, es un gran aliado.
Con la llegada del nuevo año, muchos de los propósitos que tenemos en nuestra lista es el de cuidarnos un poco más. y ya de paso, perder algún kilo extra.
Cuando pensamos en una dieta para perder peso, el queso suele ser uno de los primeros alimentos en desaparecer del plato. Sin embargo, no todos los quesos son iguales y algunos, como el queso de cabra, pueden convertirse en un gran aliado si sabemos cómo y cuándo consumirlos.
En este artículo vamos a descubrir por qué el queso de cabra puede formar parte de una dieta de adelgazamiento o de pérdida de peso, cuáles son sus beneficios nutricionales, qué tipo elegir y cómo incorporarlo a recetas saludables sin sabotear nuestros objetivos. Porque comer bien y disfrutar no tienen por qué estar reñidos… y en Quesos y Besos lo sabemos bien.

¿Se puede comer queso de cabra en una dieta para adelgazar?
Por supuesto, es un grana liado para la pérdida de peso por muchos motivos, aunque siempre con cabeza.
El queso de cabra tiene un perfil nutricional interesante que lo diferencia de otros quesos más grasos o procesados. Consumido en cantidades adecuadas, dentro de una alimentación equilibrada y acompañado de alimentos frescos, puede ayudar a saciar, aportar nutrientes esenciales y evitar la sensación de “dieta restrictiva” que tantas veces lleva al abandono.
La clave no está en eliminar alimentos, sino en elegir bien.
Beneficios del queso de cabra para la pérdida de peso
1. Más fácil de digerir que otros quesos
El queso de cabra contiene menos lactosa y una estructura de grasa diferente a la del queso de vaca. Esto hace que sea más digestivo, especialmente para personas con digestiones pesadas o ligera intolerancia a la lactosa.
Una digestión más ligera evita hinchazón abdominal y sensación de pesadez, algo fundamental cuando se busca bienestar general durante una dieta.
2. Aporta proteínas de calidad
Las proteínas son esenciales en cualquier plan de pérdida de peso. Ayudan a:
- Mantener la masa muscular
- Aumentar la sensación de saciedad
- Reducir los picos de hambre entre comidas
El queso de cabra es una buena fuente de proteína, ideal para desayunos, comidas o cenas ligeras, especialmente combinado con verduras o cereales integrales.

3. Ayuda a controlar el apetito
Uno de los grandes problemas de las dietas para adelgazar es el hambre constante. El queso de cabra, gracias a su combinación de proteínas y grasas, contribuye a una mayor sensación de saciedad, lo que puede ayudar a comer menos cantidad en el resto del día.
Un pequeño trozo bien integrado en una comida puede ser más efectivo que eliminarlo y acabar picando alimentos menos saludables.
4. Contiene grasas, pero de mejor calidad
Aunque el queso de cabra contiene grasa, esta no es necesariamente negativa. De hecho, las grasas saludables:
- Ayudan a absorber vitaminas
- Aportan energía
- Prolongan la saciedad
En dietas equilibradas, la grasa no es el enemigo; el exceso y la mala calidad, sí.
5. Rico en calcio y micronutrientes
El calcio no solo es importante para los huesos, también se ha relacionado con una mejor regulación del metabolismo de las grasas. Además, el queso de cabra aporta:
- Fósforo
- Vitaminas del grupo B
- Vitamina A
Nutrientes esenciales cuando el cuerpo está en un proceso de cambio y ajuste como la pérdida de peso.

¿Qué tipos de queso de cabra de Quesos y Besos funcionan mejor en dietas de pérdida de peso?
En el catálogo de Quesos y Besos puedes encontrar varios estilos de queso de cabra artesano, que se distinguen principalmente por su textura y proceso de maduración. Cada uno tiene un perfil nutricional y una intensidad de sabor diferente, lo que influye en cómo encaja en una dieta de pérdida de peso.
Queso de cabra fresco (y láctico) – Mejor opción para adelgazar
Los quesos frescos de cabra son los que menos calorías y grasa contienen dentro de los quesos artesanales. Estos quesos se elaboran retirando solo una pequeña parte del suero tras la coagulación, por lo que su textura es más húmeda y su valor energético es más bajo que el de los quesos más curados.
Por qué es ideal para perder peso:
- Menor contenido graso.
- Fácil digestión.
- Gran versatilidad para incluir en ensaladas, tostadas integrales o bowls nutritivos.
- Ayuda a aumentar la sensación de saciedad sin aportar muchas calorías.
Recomendado para desayunos y comidas ligeras, especialmente si lo combinas con verduras, frutas o cereales integrales.
Quesos de coagulación láctica (como Olavidia o Valleoscuro) – Buena opción equilibrada
Los quesos de coagulación láctica, como Olavidia o Valleoscuro, tienen un perfil intermedio entre los quesos frescos y los quesos más curados.
Este tipo de producción fermenta la leche con bacterias presentes en ella y permite que parte del suero se elimine de manera natural.

Ventajas para una dieta de adelgazamiento:
- Textura suave y sabor intenso sin tanta grasa como los quesos madurados.
- Alto contenido de proteínas que ayuda a mantener la sensación de saciedad.
- Suele tener menor aporte calórico que los quesos curados, pero con más sabor que un queso fresco.
Perfecto si quieres añadir sabor a tus platos sin pasarte con las calorías, por ejemplo en ensaladas templadas o con vegetales a la plancha.
Quesos de pasta blanda y coagulación mixta (como Camembeso o Muzquia) – Un poco de Moderación
Los quesos de pasta blanda o de coagulación mixta, como Camembeso o Muzquia, suelen tener más grasa y energía que los frescos y los lácticos porque han pasado por un proceso de maduración ligera o media. Por ejemplo, Camembeso ofrece aproximadamente 295 kcal por cada 100 g, con una cantidad significativa de grasas.
Consideraciones para dietas de pérdida de peso:
- Tienen más sabor y suelen ser más satisfactorios.
- Aportan más calorías, por lo que debemos controlar la cantidad.
- Útiles como ingrediente sabroso en raciones pequeñas, por ejemplo: rallados sobre ensaladas, combinados con ingredientes muy bajos en grasa o en tostas pequeñas.
No son la peor opción, pero conviene racionarlos con cuidado para no superar tu objetivo calórico diario.
Quesos curados o muy madurados
Los quesos curados o muy madurados tradicionales tienen más calorías y grasa por el proceso de deshidratación y concentración de nutrientes.
Por qué no son la mejor opción para adelgazar:
- Más densos en calorías.
- Mayor contenido de grasa total y saturada.
- Se suelen consumir en cantidades más grandes (sabor intenso).
Claro que también pueden comerse, pero siempre de forma ocasional y en raciones pequeñas, combinados con alimentos muy ligeros.
Consejos para incluirlos sin pasarte de calorías
Aquí tienes formas prácticas de disfrutar estos quesos sin que afecten negativamente a tu dieta:
Controla la cantidad
Una ración ideal está entre 30 y 50 gramos por comida, especialmente en quesos más intensos.
Úsalos para potenciar el sabor
Un poco de queso de cabra fresco o láctico puede elevar el sabor de un plato sin necesidad de grasas extras.
Combínalos con alimentos nutritivos y bajos en calorías
Ejemplos:
- Ensalada verde con queso de cabra fresco y nueces.
- Tostada integral con queso láctico, tomate y rúcula.
- Verduras al vapor con un toque ligero de queso blando.
Comer queso de cabra en tu dieta para perder peso sí es posible y recomendable si eliges los tipos adecuados y controlas las dosis.
Los quesos más frescos o de coagulación láctica del catálogo de Quesos y Besos son las opciones más ligeras y compatibles con tus objetivos sin perder sabor ni placer al comer.
